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  • Tras una temporada complicada por las lesiones, logra su objetivo a falta de dos partidos para la conclusión de la Liga

  • Consigue su objetivo tras lograr su cuarta victoria consecutiva, esta vez frente al Zamora

 

Alegría final. Los jugadores del Amenabar, el pasado sábado, tras consumar la salvación.

Alegría final. Los jugadores del Amenabar, el pasado sábado, tras consumar la salvación. / ETXEBERRIA

 

El Amenabar Zarautz seguirá una temporada más en la división de plata del balonmano estatal. Y tiene mucho mérito lo conseguido, ya que hace poco más de un mes, el panorama era bastante oscuro. El inicio de la reacción fue el partido contra el Tolosa, que se sacó adelante sufriendo mucho y desde entonces han llegado tres triunfos más: la inesperada victoria en la cancha del Torrelavega inmerso en la lucha por el play off, la convincente victoria ante el Nava Segovia y, el trabajado triunfo del pasado sábado ante el Seguros Zamora (26-25). Cuatro victorias consecutivas que colocan al equipo con 23 puntos y que significan la salvación definitiva, a falta todavía de dos jornadas para la conclusión. Junto al Tolosa y Gijón perderá la categoría bien el Nava Segovia o el Cajasur Córdoba, que se enfrentarán en la última jornada.

Tras el pitido final, inmensa alegría la tarde del sábado en el polideportivo Aritzbatalde. La verdad, los zarauztarras completaron un partido muy serio. Desde el inicio llevaron la iniciativa en el marcador, retirándose al descanso con ventaja de 17-12 gracias a que encontraban soluciones en ataque y con una defensa muy compacta, además del gran acierto en la portería, sobre todo en los minutos finales del primer tiempo de Paulo Ostolaza, parando todo. En la segunda mitad el Zamora apretó, por algo es el equipo que menos goles ha encajado de la categoría, y poco a poco fueron recortando diferencias, aunque el triunfo se quedó en casa, con un último gol, de penalti, marcado por Mikel Iraeta a falta de 25 segundos para el final.

Una victoria que técnicos y jugadores quisieron dedicar a la grada y es que los aficionados locales van a poder disfrutar otra temporada más del Amenabar en la división de plata. El equipo no ha tenido suerte durante la campaña con las lesiones de jugadores como David Agirrezabalaga, lesionado en el primer partido de Liga, Iosu Lertxundi o Mikel Iraeta, pero en este tramo final el mister ha podido contar con todos. Es más, ha confiado en todos, todos los jugadores han contado con minutos y aportado para lograr el objetivo, con el mérito añadido de la juventud de la mayoría de jugadores de la plantilla, con media plantilla de primer y segundo año senior, con buen futuro por delante. Todavía restan dos partidos para la conclusión de la Liga, el próximo fin de semana en Pontevedra (Cisne) y a mediados de mayo en Zarautz, contra el Gijón. Entre medias, el 7 de mayo, a las 12.00 del mediodía, disputarán la final de la Copa de Euskadi contra el Bidasoa, en Hondarribia.