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  • Los irundarras se imponen ante un exigente Amenabar Zarautz y logran coronarse como el mejor equipo de Euskadi por tercer año consecutivo
  • BORJA OLAZABAL

No hubo sorpresa en la final de la Euskal Kopa, ya que el favorito, el Bidasoa-Irun, se impuso 25-26 al Amenabar Zarautz, pero sí que hubo sorpresa en todo lo demás. Y es que los zarautztarras fueron mejores durante muchos minutos y le pusieron más ganas y merecieron mayor premio. El equipo de la ‘B’ demostró que con el nombre y por jugar en categoría superior, no es suficiente.

Lo que no faltó, como nunca falta en los derbis entre el Bidasoa y el Zarautz, fue la emoción. La final fue vibrante hasta los últimos compases y solo el mayor potencial físico de los bidasotarras decantó el partido. Los de Irun, con el triunfo de ayer, consiguieron su tercera Euskal Kopa consecutiva, las tres con el mismo rival.

Comenzó el duelo con mucha igualdad. El ímpetu de los zarautztarras pasó por encima de un Bidasoa que no se encontró hasta que vio peligrar el trofeo.

Hasta el 4-4 no hubo diferencias, a pesar de que los de Zarautz siempre iban por delante. Daba la sensación de que el desgaste de los de blanco estaba siendo grande para superar el 6:0 amarillo, pero un 4-1 de parcial, hizo saltar las alarmas irundarras. Corría el minuto trece y con el 8-5 Jacobo Cuétara detuvo el partido con un tiempo muerto.

La acción del técnico no tuvo demasiado efecto, ya que el Zarautz continuó mandando y consiguió su máxima ventaja del partido al ponerse cuatro goles arriba (11-7). Ahí sí llegó la reacción del equipo de Asobal. Azkue, Nonó y Borragán establecieron un 0-3 para apretar la final, 11-10, y los jugadores se fueron camino de los vestuarios con el 14-13 en el marcador.

Tras el descanso el Bidasoa-Irun intentó demostrar el porqué de su vitola de favorito. Serrano, que fue nombrado mejor jugador, empató el encuentro y Lancina puso por primera vez por delante a los bidasotarras, 14-15. Los irundarras empezaban a estar cómodos por primera vez sobre la cancha, pero el Amenabar no había ido a Hondarribia a ver cómo los de Irun levantaban la copa.

Balenziaga, Josu Atorrasagasti, Olaizola y Ander Atorrasagasti vieron puerta de manera consecutiva para meterle al Bidasoa otro parcial y colocarse con tres goles de ventaja, 18-15. Los de Aitor Urbitarte iban a por la victoria y la merecieron, pero se encontraron con un problema. Uno solo. El Bidasoa no estuvo a su mejor nivel, pero mantuvo un ritmo de juego constante y en el tramo final superó a los zarautztarras.

Reacción amarilla

Nonó puso por delante a los de amarillo y Olaizola empató a veinte, pero dos goles de Serrano y otro a la contra de Vázquez pusieron el 20-23 a falta de diez minutos. Tres goles de desventaja que el Amenabar Zarautz ya no pudo levantar. El Bidasoa mantuvo con ligeras rentas en los últimos minutos y se acabó llevando el triunfo. El último gol del partido, de Balenziaga, llegó a falta de cinco segundos. Fue el definitivo 25-26. No había tiempo para más.