Aproximadamente un millar de personas presenciaron el partido entre el Amenabar y el Bidasoa en el polideportivo. Como los socios debían de pasar por taquilla, desde las 16.00 horas ya había cola para la taquilla, y no digamos sobre las 18.30, una hora antes del inicio del partido, cuando la cola llegaba hasta la altura del Instituto Lizardi. Los socios, sobre todo los más veteranos, mostraban su enfado por abrirse sólo una taquilla.
Lo cierto es que la directiva se vio sorprendida por tal gentío y pide perdón a todos los aficionados. “No hemos actuado bien. Nos ha cogido un poco de sorpresa tal gentío hora y media antes del inicio del partido. Pedimos perdón a todos los socios y aficionados. Nos servirá para aprender y procuraremos no cometer en el futuro los mismos errores”, explicó desde la megafonía el directivo Juanan Urdangarin. La verdad es que los aficionados se sintieron molestos y enfadados, esperando tanto tiempo la cola. “Si por lo menos abrieran dos o tres ventanillas, el tema iría más ágil”, comentaban.
