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  • La victoria el sábado frente al Torrelavega y la derrota del Barakaldo hacen que dependa de sí mismo

     Ander Atorrasagasti. Se batió una y mil veces con la defensa rival consiguiendo cuatro goles muy importantes.

    Ander Atorrasagasti. Se batió una y mil veces con la defensa rival consiguiendo cuatro goles muy importantes. / AMAXKAR

No está siendo un final de temporada fácil para el Amenabar Zarautz de la División de Honor Plata, pero cuando más falta hacía poner toda la carne en el asador los chicos de Aitor Urbitarte están dando la talla. El sábado, la visita del Torrelavega suponía una auténtica final para las aspiraciones de mantenerse en la categoría, con un rival que también se jugaba sus aspiraciones de permanencia. Fue un auténtico espectáculo deportivo, con las gradas a tope y con un público entregado que empuja a los jugadores a dar lo máximo en cada jugada, tanto en ataque como en defensa.

La victoria final, 31-29, junto con la derrota del Barakaldo en su enfrentamiento con La Roca, deja la última jornada muy de cara para los zarauztarras. Será una final en Vigo frente al Academia Octavio, a partir de las 19.00 horas del próximo sábado. A la misma hora se jugarán el Barakaldo-Valladolid y el Torrelavega-Barcelona B. La ventaja del Amenabar Zarautz es que depende de si mismo. Una victoria les asegura la permanencia un año más en la División de Honor Plata, pero incluso con otro resultado se podría mantener en la categoría, siempre y cuando los otros dos equipos involucrados cosechen el mismo resultado que el Zarautz, tanto si todos empatan como si todos pierden.

El duelo

El partido del sábado era un duelo a vida o muerte. Había mucho en juego y desde el principio la tensión era evidente entre los jugadores y técnicos. Los cántabros salieron muy fuertes, especialmente el mejicano Alan Villalobos que trasformó cuatro goles en los primeros 8 minutos. Incluso fueron por delante en el marcador pero según avanzaba la primera mitad los locales empezaron a imprimir velocidad al juego, y un gran David Agirrezabalaga empezaba a decantar el marcador a favor del Amenabar.

Al descansó se llegó con ventaja local de 18 -15, lo que refleja el acierto atacante sobre las defensas. Pero todavía quedaba mucho por jugar. Los primeros quince minutos de esta segunda mitad fueron decisivos. El Zarautz apretó en defensa con un inspirado Julen De Carlos en la portería y acertó con bastante facilidad cómo romper la defensa rival y aumentar la diferencia a su favor a cinco goles (25-20 en el minuto 45). A partir de ahí los jugadores de Urbitarte supieron mantener la cabeza fría y jugar con la necesidad del rival, que lo intentaba todo a la vista de que este era uno de sus últimos cartuchos para seguir en la categoría.

Todo fue inútil por parte visitante y aunque al final maquillaron el resultado con el 31-29 definitivo el partido estuvo perfectamente controlado por los zarauztarras. David fue el máximo anotador local con 10 goles, seguido de Balenciaga con 6, Iraeta con 5, y Ander Atorrasagasti con 4. Lo que hace unas pocas jornadas parecía una tarea francamente difícil está ahora en manos del Amenabar Zarautz. Al partido del sábado, habrá que salir a jugar como si de una final se tratara, evitando sustos y ganando en Vigo.