Publicado en Diario Vasco
Los irundarras y el Amenabar Zarautz jugaron una final no apta para corazones sensibles
No hay forma de que no haya tensión en los partidos entre el Bidasoa-Irun y el Amenabar Zarautz. Y si lo que hay en juego es un título, menos aun. Irundarras y zarautztarras se disputaron ayer la Euskal Kopa en la final de Artaleku en un encuentro vibrante del que los de amarillo salieron vencedores tras la tanda de penaltis (5-3). Y es que la igualdad fue tal durante el enfrentamiento, que los sesenta minutos acabaron con tablas en el marcador.
